Mensaje y propósito
El mensaje de la Iglesia Adventista del Séptimo Día está centralizada en Jesús. El evangelio eterno, la gracia de la salvación ofrecida por el extraordinario amor de Dios revelado en la vida victoriosa, muerte vicaria y resurrección triunfante de Cristo.
La gran esperanza de la Iglesia es el advenimiento de Cristo, concretización de la promesa del Señor “Vendré otra vez” para llevar a Su pueblo a un nuevo hogar; la verdad presente sobre el ministerio contemporáneo de Cristo en el Cielo, actuando como abogado y Sumo Sacerdote para aquellos que Lo acepten como Salvador personal, perdonando los pecados en un ofrecimiento de significado especial, sin precedentes, para hacer un pueblo saludable, santo y feliz.
Misión
La misión de la Iglesia es anunciar las buenas nuevas al mundo en el contexto del mensaje de los tres ángeles de Apocalipsis 14:6-12, llevando a las personas a aceptar a Jesús como Salvador personal y se unan a Su Iglesia en la preparación para Su breve regreso.
Este es un mensaje universal, para todos, en todas partes. A “cada nación, tribu, lengua y pueblo”; a cada ciudad, a cada villa; a cada país, comunidad, colonia y “criatura”. O sea, a cada persona (Marcos 16:15).
Logo
La elección del logo de la Iglesia refleja los valores claves de que la Iglesia Adventista está comprometida. El fundamento es la Biblia, la Palabra de Dios que aparece abierta porque Su mensaje debe ser leído y colocado en práctica. En el centro del mensaje bíblico está la Cruz y dentro de la Biblia abierta está la llama del Espíritu Santo, el mensajero de la Verdad.